A más de mil metros de altura, escondido entre lengas y cumbres nevadas, el Lago Baggilt es uno de esos lugares que pocos conocen y nadie olvida. Se llega en 4×4 y a pie desde Trevelin, en una jornada de bosque, silencio y agua turquesa.
Hay lagos que se ven desde la ruta y lagos que hay que ganarse. El Baggilt pertenece al segundo grupo. Para llegar hay que dejar atrás el asfalto, trepar por un camino de montaña entre bosque nativo y terminar a pie, con el ruido de los pasos sobre la hojarasca como única banda sonora. Y entonces aparece: un espejo de aguas verdes y cristalinas, rodeado de bosque y custodiado por el Cerro Cónico, con sus nieves que en primavera todavía brillan sobre el horizonte. Es la cordillera chubutense en estado puro.
Un lago con nombre galés
El Baggilt es un lago de origen glaciar ubicado en el departamento Futaleufú, al oeste de Trevelin, y está declarado Área Natural Protegida por la provincia del Chubut. Su nombre es un homenaje directo a la historia galesa de la zona: lo bautizó Edward Jones, el colono que lo descubrió, en recuerdo de Bagillt, el pueblo de Gales donde había nacido. Esa huella de los pioneros que llegaron al valle 16 de Octubre se siente en todo el recorrido, desde las chacras de Trevelin hasta este rincón de montaña que conserva sus bosques casi intactos.
Cómo es la excursión
La salida es desde Esquel y el viaje ya es parte del paseo: se pasa por Pueblo del Molino y Trevelin y se toma la ruta 259, la misma que lleva al paso internacional Río Grande. Desde ahí, un camino lateral conduce al área protegida. El tramo final se hace en vehículo 4×4, subiendo entre ñires, lengas y coihues, y el último trecho es una caminata de unos 2 kilómetros por un sendero bien marcado hasta la costa del lago.
Una vez arriba, el tiempo se acomoda al ritmo del lugar: caminar por la orilla, buscar el mejor ángulo para la foto, escuchar el viento en el bosque. La propuesta incluye un picnic frente al agua y, ya de regreso, un refrigerio para cerrar la jornada. En total son unas 11 horas de excursión, pensadas para disfrutar sin apuro.
Un lugar para cuidar
El Baggilt es de uso diurno: no se permite acampar y en el lugar hay un puesto de guardafauna. La caminata tiene una dificultad media, con algunas subidas, así que conviene tener un estado físico razonable y buen calzado. Ir con guía es la mejor manera de conocerlo: además de resolver el acceso en 4×4, te cuentan la historia del lago y te ayudan a leer el bosque, que cambia de color según la estación.
Para armar una escapada completa
Trevelin está en uno de sus mejores momentos del año. Si viajás antes del 7 de noviembre, podés sumar una visita al Campo de Tulipanes; y después llega la temporada de peonías. Sobre la misma ruta 259 también podés navegar el Río Grande, y el pueblo te espera con sus casas de té galés para cerrar el día con torta negra. Si pagás en comercios adheridos, sumá beneficios con Patagonia Puntos.
Para planificar tu viaje
- Dónde: Área Natural Protegida Lago Baggilt, al oeste de Trevelin, Chubut. Unos 55 km desde Esquel por la ruta 259 y un camino lateral.
- Cuándo ir: en primavera y verano, con bosque verde y cumbres nevadas; en otoño, para ver las lengas teñidas de rojo. Consultá antes el estado del camino.
- Cómo llegar: el último tramo solo se transita en 4×4 y se completa con una caminata de unos 2 km. Lo ideal es hacerlo con excursión guiada.
- La excursión: unas 11 horas con salida desde Esquel, ascenso en 4×4, caminata, picnic en el lago y refrigerio. Valor publicado: $300.000, con seña de $45.000 para reservar, y suma 5.000 Patagonia Puntos.
- Reglas: uso diurno, sin acampe. Llevate tu basura.
- Qué llevar: calzado de trekking, abrigo en capas, campera rompeviento, agua, protector solar, gorro y cámara.
Hay paisajes que se miran y otros que se viven. El Lago Baggilt es de los segundos: un pedacito de cordillera que todavía guarda su silencio y que te devuelve a casa con la sensación de haber descubierto un secreto. Este año, dale a Trevelin un día más y andá a buscarlo.
Fuente: Red43. Foto: Red43.


