Doce kilómetros de rápidos, agua de deshielo y bosques que bajan hasta la orilla. En Corcovado, un pueblo de montaña pegado a la frontera con Chile, el río es el gran protagonista, y bajarlo en balsa es una de las aventuras más divertidas que podés vivir en la cordillera de Chubut.
Hay algo que pasa apenas la balsa toma la corriente: el grupo se calla, todos miran al guía y, en el primer rápido, estallan las risas. El río Corcovado tiene esa mezcla justa de emoción y calma que lo convirtió en la cuna del rafting de la región. Tramos de agua blanca que te empapan de pies a cabeza, y enseguida un remanso donde podés soltar el remo, mirar los cerros y escuchar el bosque. No hace falta experiencia previa: hace falta ganas de mojarse y de pasarla bien.
Un río de montaña para estrenarse en el rafting
El Corcovado nace en la cordillera, se alimenta del deshielo y corre hacia el Pacífico abriéndose paso entre cañadones, pozones profundos y curvas encajonadas. Sus rápidos son de grado II y III, una dificultad ideal para quienes se animan por primera vez y, al mismo tiempo, con la adrenalina suficiente para que quienes ya remaron vuelvan a disfrutarlo. El agua es fría y cristalina, y en las orillas es común ver bandurrias, patos, avutardas y biguás.
Es una actividad pensada también para familias: se puede hacer desde los 4 años, siempre que el equipo de seguridad les quede bien a los más chicos, y hasta adultos mayores.
Cómo es la bajada
La excursión que se reserva en Patagonia Experiencias dura unas tres horas en total. La salida es desde el sector CORFO, en las afueras del pueblo, y el descenso recorre unos 12 kilómetros río abajo durante aproximadamente dos horas, hasta el sector del puente Quilodrán. Antes de subir a la balsa, los guías te equipan de pies a cabeza: casco, remo, chaleco salvavidas, chaqueta rompeviento y traje de neoprene. Después llega la charla de seguridad, las indicaciones para remar en equipo y, ahora sí, al agua.
Durante todo el recorrido te acompaña un fotógrafo en kayak que se adelanta en los rápidos para capturar el momento exacto en que la balsa se clava en la ola. Ese servicio de fotos se contrata aparte, en el lugar. Al terminar, el traslado te devuelve a la oficina y te espera un refrigerio caliente o fresco, según el día, con algo rico para recuperar energía. Para grupos cerrados de más de ocho personas existe una opción con almuerzo completo, que arranca a las 10.
Qué más hacer en Corcovado
Corcovado es un destino para quedarse un par de días. Los ríos y arroyos de la zona son famosos entre los pescadores por sus truchas y su salmón del Pacífico, y los lagos cercanos, como el Vintter, el Guacho y el Falso, son territorio de piezas grandes. En los días de calor, los pozones del río invitan a nadar y flotar a la sombra de los cerros. El camino desde Trevelin, por la ruta provincial 17, pasa cerca del lago Rosario y regala bosques y vistas de montaña en cada curva.
Sumalo a tu escapada cordillerana
Si estás parando en Esquel o Trevelin, el rafting es el plan perfecto para sumarle adrenalina a una escapada cordillerana que ya incluya el Parque Nacional Los Alerces, la Ruta Galesa o los campos de flores de la primavera. En la misma visita podés combinarlo con la experiencia de turismo ancestral en Lago Rosario, que queda en el camino. Y si reservás a través de Patagonia Experiencias, además sumás puntos en Patagonia Puntos para usar en comercios adheridos.
Para planificar tu viaje
- Cuándo ir: la temporada acompaña la primavera y el verano. En noviembre el deshielo le da más caudal al río; en pleno verano, los pozones invitan a nadar.
- Dónde: Corcovado, cordillera de Chubut, muy cerca del límite con Chile.
- Cómo llegar: desde Trevelin son unos 75 km por la ruta provincial 17; desde Esquel, unos 92 km por la ruta nacional 259 y luego la provincial 17.
- Duración: unas 3 horas en total, con cerca de 2 horas de navegación en un tramo de 12 km de rápidos grado III.
- Precio: $95.000 por persona en Patagonia Experiencias (las tarifas pueden actualizarse). Incluye equipo completo, traslado desde el final de la actividad y refrigerio.
- Edad: desde los 4 años, siempre que el equipo de seguridad les quede bien.
- Qué llevar: malla, toalla, una muda de ropa seca, protector solar, calzado que se pueda mojar (nada de ojotas ni crocs) y un abrigo si el día está fresco.
Hay viajes que se recuerdan por un paisaje y otros por una sensación. El Corcovado te deja las dos: la cordillera verde de fondo y esa carcajada colectiva cuando la balsa sale del rápido y todos están empapados. Animate: el río te está esperando.
Foto: Patagonia Experiencias.


