Embarcación navegando el lago Menéndez rumbo al Alerzal Milenario, Parque Nacional Los Alerces
Excursiones y viajes · Chubut

Alerzal Milenario: navegá hasta el abuelo de Los Alerces

Navegá el lago Menéndez y conocé al Alerce Milenario, un gigante de más de 2.600 años en el corazón de Los Alerces.

· 4 min de lectura

Una caminata entre coihues, una navegación por el lago Menéndez con el glaciar Torrecillas de frente y, al final del sendero, un alerce de más de 2.600 años que te espera en silencio. Así es la excursión al Alerzal Milenario, la joya escondida del Parque Nacional Los Alerces.

Hay viajes que se miden en kilómetros y otros que se miden en tiempo. El del Alerzal Milenario es de los segundos. En la cordillera de Chubut, a orillas de un lago al que solo se llega navegando, crece “el abuelo”: un alerce de más de 2.600 años que sobrevivió a volcanes, incendios y siglos de nieve. Llegar hasta él lleva medio día, pero lo que queda en la memoria dura mucho más.

La primavera es un gran momento para hacerlo: el bosque está verde y húmedo, los ríos bajan cargados por el deshielo y todavía no llegaron las multitudes del verano. Sumale que la cordillera conserva nieve en las cumbres y tenés la postal completa.

Un parque que es Patrimonio de la Humanidad

El Parque Nacional Los Alerces fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2017, y no es casualidad. Protege uno de los bosques templados mejor conservados del planeta, con lagos encadenados de agua transparente, ríos con truchas y una selva valdiviana donde conviven coihues, cipreses, arrayanes y, sobre todo, los alerces que le dan nombre. Se entra desde Esquel o Trevelin por la Ruta 71, que atraviesa el parque de punta a punta.

El alerce (Fitzroya cupressoides) es uno de los árboles más longevos de la Tierra. Crece lentísimo, apenas unos milímetros por año, y por eso cada ejemplar grande es un archivo vivo de miles de años de historia patagónica.

Cómo es la excursión, paso a paso

La aventura arranca en la pasarela colgante sobre el río Arrayanes, uno de los puntos más fotografiados del parque: desde arriba se ven el agua turquesa y, con suerte, alguna trucha. Del otro lado empieza un sendero corto por el bosque, de una media hora, que bordea el río Menéndez hasta Puerto Chucao, donde espera la embarcación.

Ahí empieza lo mejor. La navegación cruza el lago Menéndez y se interna en su brazo norte, con montañas cubiertas de bosque que caen a pique sobre el agua, cascadas e islas. El momento estrella es la vista de la pared frontal del glaciar Torrecillas, que cuelga entre las cumbres y se refleja en el lago.

Lago Cisne rodeado de bosque andino en el Parque Nacional Los Alerces, camino al Alerce Milenario
El lago Cisne, una de las paradas del sendero al Alerce Milenario. Foto: Patagonia Experiencias

El desembarco es en Puerto Sagrario. Desde allí, un sendero con pasarelas, escalones y miradores se mete en la selva valdiviana, pasa junto al lago Cisne y acompaña los rápidos del río Cisne. Es una caminata de dificultad baja a media, de unos 2 kilómetros, pensada para disfrutar sin apuro y con mínimo impacto sobre el suelo del bosque.

Frente al abuelo

Y de pronto aparece. El Alerce Milenario supera los 50 metros de altura y su tronco pasa los 2 metros de diámetro. Tiene más de 2.600 años: cuando era un brote, en Europa todavía no existía el Imperio Romano. Los pueblos originarios lo llamaban “el abuelo”, y cuesta pensar un nombre mejor. Es de esos lugares donde el grupo baja la voz sin que nadie lo pida.

Después de la foto y de un rato de contemplación, se vuelve por el mismo sendero a Puerto Sagrario y se navega de regreso a Puerto Chucao, con otra luz sobre el lago y el glaciar.

Para armar una escapada completa

El Alerzal Milenario se combina muy bien con otros clásicos de la cordillera chubutense. En primavera podés sumar los campos de tulipanes de Trevelin y, más adelante, la floración de las peonías. Si te quedan días, el Parque Nacional Los Alerces tiene mucho más para recorrer: la cascada Irigoyen, las pinturas rupestres sobre el lago Futalaufquen o el trekking al glaciar Torrecillas. Y en Esquel, el viaje en La Trochita es el broche perfecto. Para comer o tomar algo en el camino, buscá los comercios adheridos a Patagonia Puntos y sumá beneficios.

Para planificar tu viaje

  • Cuándo ir: hay salidas durante todo el año, con más frecuencia en verano. La primavera regala bosque verde y menos gente.
  • Dónde: Parque Nacional Los Alerces, en la cordillera de Chubut, con acceso desde Esquel y Trevelin.
  • Cómo llegar: por la Ruta 71 hasta el estacionamiento de la pasarela del río Arrayanes; desde Esquel son entre una hora y media y dos de viaje. También hay buses desde la terminal de Esquel y paquetes con traslado.
  • Duración: la excursión que ofrece Patagonia Experiencias dura unas 5 horas desde el lago Menéndez.
  • Precio: al momento de esta publicación, $170.000 por persona en Patagonia Experiencias, con seña de $34.000 para reservar y 5.000 Patagonia Puntos de regalo.
  • Reservas: conviene sacar los tickets con anticipación, sobre todo en fines de semana largos y en verano.
  • Qué llevar: abrigo en capas y campera rompeviento (en el lago refresca en cualquier época), calzado cómodo para caminar, agua, algo para picar y la cámara cargada.

Pocas experiencias en la Patagonia te ponen tan en perspectiva como esta. Navegar un lago glaciar, caminar por una selva fría y quedarte frente a un ser vivo que lleva más de dos milenios mirando la misma cordillera. Vale cada minuto del viaje.

Foto: Patagonia Experiencias.

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