Un día entero con binoculares en el Parque Nacional Los Alerces: pasarelas sobre ríos turquesa, bosque valdiviano y el canto del chucao como banda sonora. Una excursión guiada desde Trevelin para descubrir a las aves que viven en uno de los rincones más puros de la cordillera chubutense.
Hay un momento, en medio del bosque, en que todo se queda quieto. El río corre allá abajo, el viento mueve apenas las copas de los coihues y, de repente, desde algún lugar entre las cañas, llega un canto seco y potente que parece decir su propio nombre: chu-cao. No lo ves, pero está ahí, a dos metros tuyos. Esa es la magia de la observación de aves en Los Alerces: aprender a mirar —y a escuchar— un bosque que está mucho más vivo de lo que parece.
La primavera es la temporada ideal para vivirla: las aves están activas, el bosque reverdece y los ríos bajan cargados de agua de deshielo. Y no hace falta ser experto: alcanza con ganas de caminar despacio y de dejarse sorprender.
Qué es la excursión de observación de aves
Es una salida de día completo, de unas ocho horas, con guía especializado, pensada para recorrer los ambientes más ricos en aves del Parque Nacional Los Alerces, el gran parque de la cordillera de Chubut, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2017. El circuito combina ríos, lagos y bosque nativo, así que en una misma jornada pasás de las aves acuáticas a las especies más esquivas del sotobosque.
Entre las especies que se buscan durante el recorrido están el martín pescador grande, el biguá, el macá, el rayadito, el huet huet, el chucao, el pato de torrente, el quetro volador y la estrella de la jornada para muchos observadores: el carpintero gigante, con su cresta roja inconfundible y su golpeteo que retumba entre los troncos.
Cómo es el recorrido: de la pasarela al Lago Verde
La caminata arranca cruzando la pasarela colgante sobre el río Arrayanes, uno de los rincones más fotografiados del parque, con su agua de un turquesa que parece irreal. Desde ahí, el sendero acompaña al río Menéndez a través de un bosque de coihues, cipreses y radales, con miradores sobre los rápidos: el lugar soñado para buscar al pato de torrente, un ave experta en moverse en aguas bravas.
El sendero llega a Puerto Chucao, a orillas del lago Menéndez, donde el Glaciar Torrecillas aparece como telón de fondo de la postal. Después, el recorrido sigue hasta Puerto Mermoud, sobre el Lago Verde, y regresa por la pasarela para cerrar el círculo. Todo a ritmo tranquilo, con paradas para observar, escuchar y aprender de la mano del guía.
Qué vas a vivir (además de las aves)
- Bosque valdiviano en estado puro: coihues, cipreses de la cordillera, radales y cañaverales que forman el hogar de las aves más tímidas.
- Agua de todos los colores: del turquesa del Arrayanes al verde profundo del Lago Verde y los rápidos del Menéndez.
- Fotografía de naturaleza: una jornada perfecta para practicar con teleobjetivo o, simplemente, con el celular en los miradores.
- Aprender a reconocer cantos: en el bosque, muchas veces el oído encuentra antes que la vista. El guía te enseña a distinguirlos.
Otra opción: aves de la estepa en Piedra Parada
Si ya conocés el bosque o querés sumar otro paisaje, el mismo prestador propone una salida de aves a Piedra Parada, en plena estepa: desde Esquel se viaja hacia Gualjaina y se camina unas dos horas por el Cañadón de la Buitrera, entre restos arqueológicos y paredones volcánicos, buscando especies como el tucúquere, la bandurria austral y el comesebo andino. Dos mundos distintos, a pocas horas uno del otro.
Y si tu escapada a la cordillera tiene más días, la observación de aves se combina de maravilla con la Ruta Galesa de Trevelin, las casas de té y, en noviembre y diciembre, la floración de las peonías.
Para planificar tu viaje
- Cuándo ir: primavera y verano son ideales por la actividad de las aves y el clima más amable.
- Dónde: Parque Nacional Los Alerces, en la cordillera de Chubut, a poca distancia de Trevelin y Esquel.
- Recorrido: pasarela del río Arrayanes – río Menéndez – Puerto Chucao – Puerto Mermoud (Lago Verde).
- Duración: día completo, unas 8 horas.
- Valor publicado: $167.000 por persona en Los Alerces; $212.000 por persona la opción Piedra Parada. Reservando sumás Patagonia Puntos.
- Qué llevar: binoculares (si tenés), calzado cómodo de caminata, ropa en capas, campera rompeviento, protector solar, agua y algo para comer.
Volvés del bosque con las piernas cansadas, la memoria de la cámara llena y una sensación nueva: la de haber escuchado a Los Alerces de verdad. Porque en la cordillera chubutense, el paisaje no solo se mira. También canta.
Foto: Patagonia Experiencias.


