En las laderas rocosas del norte neuquino vive una planta que parece sacada de otro planeta: la puya, con flores de un azul eléctrico y estambres naranjas. Es una de las especies más raras de la provincia y una joya para quienes recorren la cordillera con los ojos bien abiertos.
Su nombre científico es Puya alpestris y en la Argentina su presencia se limita a sectores de San Juan y de Neuquén. Acá aparece en el departamento Minas, sobre las laderas ubicadas al sur de las lagunas Negra, Pincheira y Chaquiras, entre los 1.500 y los 1.800 metros sobre el nivel del mar.
Le gustan las pendientes empinadas y pedregosas, orientadas al norte, con tierra acumulada entre las rocas: un ambiente que queda por encima del límite del bosque y por debajo del desierto de altura.

Cómo reconocerla
Tiene hojas largas, verde claro de un lado y grisáceas del otro, con espinas en los bordes. En verano levanta una vara florida que puede medir entre 1,5 y 2 metros de alto, y ahí aparece el espectáculo: flores de un azul intenso que contrastan con el paisaje árido de la montaña.
Una rareza para cuidar
Al crecer en un área tan acotada, la puya es especialmente vulnerable. Si te la cruzás en una caminata, la regla es simple: mirala, fotografiala y dejala donde está. Nada de cortar hojas o flores, y siempre por los senderos marcados para no pisar la vegetación.
Lo que tenés que saber antes de ir
- Dónde: departamento Minas, al sur de las lagunas Negra, Pincheira y Chaquiras, en el norte de Neuquén.
- Altura: entre 1.500 y 1.800 msnm.
- Cuándo florece: en verano.
- Buenas prácticas: no extraer ejemplares, no pisar la vegetación y respetar la cartelería de cada área.
El norte neuquino sigue sorprendiendo: volcanes, lagunas de altura y ahora una flor azul que vale cada kilómetro de ripio. ¡Ponela en tu lista de verano!
Foto: Neuquén Informa.


