La historia
El Touring abrió sus puertas el 1 de agosto de 1926, de la mano de Agustín Pujol y con obra del arquitecto Luis Gazín, el mismo que hoy le da nombre a la peatonal de enfrente. En 1949 lo tomó la familia Fernández, que lo sigue llevando hasta hoy, y en agosto de 2026 Trelew celebró sus 100 años. Por sus salones pasaron Antoine de Saint-Exupéry en los años del correo aéreo, Butch Cassidy y Sundance Kid, Juan Manuel Fangio, Carlos Reutemann y los hermanos Emiliozzi.
Lo mejor es que nada de eso quedó en una vitrina: el bar sigue funcionando todos los días, con mozos de chaqueta, mesas de mármol, sillas de mimbre y una barra que parece detenida en el tiempo. Cada foto de las paredes es una anécdota, y la antigua cafetera de canillas de madera es casi una pieza de museo que todavía da ganas de pedir un café.
Qué probar
- Vermú con sifón, con maní y algo para picar: el ritual de la casa para la tarde.
- Café servido en la vajilla con el escudo del Touring.
- Tostados y medialunas para un desayuno o una merienda sin apuro.
- Cerveza o un trago en la barra, mirando los cientos de botellas que la rodean.


