Un lago turquesa que parece no terminar, una cascada escondida en el bosque, pinturas que dejaron los primeros habitantes de la cordillera y una obra de ingeniería monumental en medio del parque. Esta excursión de día completo recorre la Portada Centro y la Portada Sur de Los Alerces y muestra un costado del parque que muchos viajeros se pierden.
Cuando se habla del Parque Nacional Los Alerces, casi todos piensan en el alerce milenario y la navegación por el lago Menéndez. Pero el parque es enorme y tiene mucho más para mostrar. Saliendo desde Esquel o Trevelin, esta propuesta arma un circuito que vuelve al punto de partida y que se hace con caminatas cortas, de baja dificultad, pensadas para que cualquiera pueda disfrutarlas: familias, grupos de amigos o quienes simplemente quieren llenarse los ojos de cordillera sin hacer un trekking exigente.
Puerto Limonao y la Villa Futalaufquen
El camino entra al parque por la Ruta Provincial 71 y va ganando altura entre miradores que obligan a frenar. La primera gran parada es Puerto Limonao, sobre el lago Futalaufquen, uno de los espejos de agua más lindos de la Patagonia andina: aguas transparentes, playas de piedra y montañas boscosas que caen directo al lago. Desde ahí hay una caminata corta y tranquila hasta la tradicional Hostería Futalaufquen, uno de esos lugares que parecen detenidos en el tiempo.
En la Villa Futalaufquen, el corazón administrativo del parque, la visita suma el Museo y Centro de Interpretación, con muestras sobre la flora, la fauna y la historia del lugar. Es la mejor forma de entender por qué este rincón de Chubut es Patrimonio de la Humanidad y qué hace tan especiales a sus bosques.
Pinturas rupestres y la Cascada Irigoyen
A poca distancia de la villa, un sendero interpretativo lleva hasta un alero de piedra con pinturas rupestres, huellas de los pueblos que habitaron estos valles mucho antes que nosotros. El recorrido sigue subiendo hasta un mirador con una vista abierta sobre el Futalaufquen que, con sol, es de esas postales que no se olvidan.
Después llega la Cascada Irigoyen, sobre la costa este del lago. Se accede por un sendero corto desde el estacionamiento, entre coihues y cañas, hasta encontrar el salto de agua en medio del bosque. En primavera, con el deshielo, el caudal es generoso y el sonido del agua acompaña todo el camino.
La represa Futaleufú y el embalse Amutui Quimei
La segunda mitad del día cambia de escenario. Hacia el sur, por la misma Ruta 71, aparece el Complejo Hidroeléctrico Futaleufú, una obra construida en la década del setenta que sorprende por su escala. La excursión incluye la visita al embalse Amutui Quimei —que en mapudungun significa “belleza perdida”, porque cubrió el antiguo lago Situación y una cadena de lagos menores—, la presa, la chimenea de equilibrio, el sector de máquinas y el puente de tuberías. Ver semejante estructura en medio de montañas y bosques es una experiencia distinta dentro de un parque nacional.
Los Pozones, Los Tambores y el Cauce Viejo
El cierre es puro bosque. En el sector de los Pozones hay un mirador sobre las pozas por donde antes corría el río Futaleufú, y desde ahí salen dos senderos cortitos: el de la Cascada Los Tambores, de apenas unos cien metros entre árboles hasta un pequeño salto, ideal para ir con chicos; y el del Cauce Viejo, que bordea un arroyo dentro del bosque hasta el antiguo lecho del río. Caminatas simples, con sombra y aroma a monte, para terminar el día bien relajados.
Para planificar tu viaje
- Qué es: excursión de día completo (unas 8 horas) por la Portada Centro y la Portada Sur del Parque Nacional Los Alerces, con visita al Complejo Hidroeléctrico Futaleufú. Opera Limits Adventure.
- Dónde: Parque Nacional Los Alerces, en la cordillera de Chubut. Salidas desde Esquel o Trevelin.
- Cómo llegar: el recorrido entra al parque por la Ruta Nacional 259 y la Ruta Provincial 71, y es circular.
- Dificultad: todas las caminatas son cortas y de baja dificultad.
- Precio: $165.000 por persona, con reserva online mediante una seña de preventa. Además sumás 5.000 Patagonia Puntos.
- Cuándo ir: la primavera trae cascadas cargadas y bosque en plena brotación; el verano, días largos y el lago en su mejor color.
- Qué llevar: calzado cómodo, abrigo en capas, campera rompeviento, protector solar, agua y la cámara.
Los Alerces tiene muchas puertas, y cada una abre un paisaje distinto. Esta es la ideal para quienes quieren conocer el parque en un día, a su ritmo, entre lagos, cascadas, historia antigua y una obra que cambió la región. Prepará el mate, cargá la cámara y dejate sorprender por el sur del parque.
Foto: archivo Patagonia Magazine.


