Sin barco y con los pies en la arena. En El Doradillo, a unos 17 kilómetros de Puerto Madryn, las ballenas francas australes se acercan tanto a la orilla que podés escuchar el soplido. Es uno de los pocos lugares del mundo donde pasa algo así.
Por qué se acercan tanto
El Golfo Nuevo es una gran guardería: de junio a diciembre, las ballenas llegan a aparearse, parir y criar. Las playas de El Doradillo son muy profundas cerca de la costa, y con marea alta las madres con sus crías nadan a pocos metros de la orilla. Primavera es el momento estrella: las crías ya nacieron y juegan alrededor de la madre.

El secreto: la marea
- Mirá la tabla de mareas antes de salir de Madryn. Con marea alta, las ballenas están a metros.
- Amanecer o atardecer: el vapor del soplido se ilumina a contraluz y la playa está vacía.
- Foto: medí la luz sobre el cielo para que la ballena quede en silueta.
- Respeto: no entres al agua ni hagas ruido. Ellas se acercan solas.
Con guía y traslado
Si no tenés auto o querés aprovechar al máximo, hay una excursión de unas tres horas que recorre la costa de El Doradillo en el mejor horario de marea y termina en el mirador de Punta Flecha, sobre el acantilado, con una vista completa del área. Además sumás Patagonia Puntos.


