Desde el 1 de noviembre, la cordillera de Chubut vuelve a llenarse de líneas de mosca. Y en el extremo suroeste de la provincia, casi pegado a Chile, hay un pueblo de montaña que muchos pescadores guardan como secreto: Río Pico, con el enorme Lago Vintter a un paso y más de quince espejos de agua para tirar la primera línea de la temporada.
Imaginate el amanecer: el agua quieta, los cerros todavía con nieve en la cumbre, el bosque de lengas y ñires bajando hasta la orilla y ningún ruido más que el silbido de la línea en el aire. Así se vive Río Pico cuando empieza la temporada. No es un destino de paso ni de multitudes: es un lugar al que se llega a propósito, con la caña en el baúl y ganas de desconectarse de verdad.
Un pueblo de pioneros en la frontera
Río Pico está en el departamento Tehuelches, a unos 760 metros sobre el nivel del mar, en un valle rodeado de montañas. Su historia arranca a comienzos del siglo XX, cuando familias de origen alemán llegadas desde el Valle del Chubut fundaron allí la colonia Friedland. El nombre del pueblo homenajea al ingeniero Octavio Pico, que trabajó como perito en la definición del límite con Chile. Hoy viven poco más de 1.300 personas, y la vida gira alrededor del campo, la ganadería, la madera, la miel, los quesos y, cada vez más, el turismo de pesca.
Hay también un dato de película: en 1911, dos forajidos vinculados a la banda de Butch Cassidy terminaron sus días en esta zona. Una curiosidad más para un rincón de la Patagonia que todavía guarda aire de frontera.
Lago Vintter: un gigante compartido con Chile
El gran protagonista de la zona es el Lago General Vintter, un lago glaciario andino de unos 135 kilómetros cuadrados que Argentina comparte con Chile (del otro lado lo llaman Palena). Algo más de 80 kilómetros cuadrados quedan del lado chubutense. Sus aguas desaguan hacia el Pacífico a través del río Carrenleufú, que del lado argentino conocemos como río Corcovado, otro clásico de la pesca cordillerana.
Alrededor de Río Pico se reparten más de quince lagos, lagunas y ríos: los Lagos 1 a 5, el Guacho, el Engaño, el Berta Superior y el Berta Inferior, entre otros. Cada uno tiene su carácter: algunos se pescan desde la costa, otros piden bote o flotador, y los arroyos que los conectan son ideales para quienes disfrutan de vadear con la caña liviana.

Qué se pesca y cómo es la experiencia
Los ambientes de la cordillera chubutense son famosos por su variedad: trucha marrón, trucha arco iris, trucha de arroyo (fontinalis) y salmón encerrado. La modalidad estrella es la pesca con mosca, aunque cada ambiente tiene su reglamento, y en muchos lugares se practica la devolución para cuidar el recurso.
Si es tu primera vez, lo mejor es salir con un guía habilitado: conocen los pesqueros, leen el agua, eligen la mosca según la hora y el clima, y te enseñan a lanzar sin enredarte. Chubut forma y certifica guías de pesca deportiva continental, así que vas a encontrar profesionales en la zona. Y si ya sos pescador de años, Río Pico te ofrece algo cada vez más difícil de conseguir: pesqueros tranquilos y paisaje para vos solo.
Más allá de la caña
Aunque no pesques, el lugar vale el viaje. Hay camping municipal con playa sobre el agua, caminatas entre bosques y mallines, observación de aves y noches con cielos limpísimos. La gastronomía es casera y de campo: quesos, embutidos de cerdo y miel de productores locales. Y si armás una ruta por la cordillera, podés combinarlo con Corcovado, Trevelin y Esquel, o seguir hacia el sur rumbo a Alto Río Senguer y el Lago Fontana, otro paraíso de pescadores.
Para planificar tu viaje
- Cuándo ir: la temporada de pesca deportiva continental en Chubut arranca el 1 de noviembre y se extiende hasta el otoño.
- Dónde queda: en el suroeste de Chubut, departamento Tehuelches, muy cerca del límite con Chile.
- Cómo llegar: por la Ruta Nacional 40 y luego por la Ruta Provincial 19, que te deja en el pueblo.
- Permiso de pesca: es obligatorio y se tramita online antes de viajar. Revisá el reglamento de cada ambiente (modalidad, cupos y devolución).
- Qué llevar: equipo de mosca, waders, ropa en capas, rompevientos, protector solar, anteojos polarizados y efectivo, porque los servicios en la zona son acotados.
- Dónde dormir: camping municipal, cabañas y alojamientos rurales; conviene reservar con anticipación en temporada alta.
Río Pico es de esos lugares que se recuerdan por el silencio: el agua corriendo, el viento en las lengas y esa primera picada que te hace saltar el corazón. Si este verano querés pescar lejos de todo, la cordillera de Chubut te está esperando.
Foto: Daniel Feldman / Turismo Chubut.


