En la cordillera neuquina, a un paso de Chile, Villa Pehuenia Moquehue esconde dos lagos de agua cristalina, playas de arena clara y el único bosque de araucarias de la Argentina. Primavera y verano son el momento para descubrirla.
Hay lugares que parecen dibujados por otro planeta, y este es uno. Llegás después de kilómetros de estepa y, de golpe, el paisaje cambia: aparecen las siluetas de los pehuenes, esos árboles con forma de paraguas que te hacen sentir en otra era, y detrás brillan los lagos Aluminé y Moquehue. Villa Pehuenia Moquehue es una aldea de montaña chiquita, tranquila, de casas de madera y muelles, que se recorre sin apuro y con los ojos bien abiertos.
Ahora que la nieve se retira, la villa entra en su temporada más luminosa: los senderos se despejan, llegan las aves a los lagos, el río Aluminé baja con fuerza y las playas empiezan a llamar.
El bosque de los pehuenes
La araucaria araucana, el pehuén, es la gran protagonista. Es un árbol de crecimiento lentísimo que puede superar los mil años de vida y llegar a 50 metros de altura, sagrado para el pueblo mapuche. Su semilla, el piñón (ngelliu, en mapudungun), alimentó a generaciones y hoy es el ingrediente estrella de la cocina local: harina, café, licores y platos que vas a encontrar en las cartas de la villa, que se presenta con orgullo como capital de la gastronomía neuquina.
La villa forma parte de la Ruta del Pehuén, junto con Aluminé y Caviahue-Copahue, el recorrido que une los destinos cordilleranos donde crecen estos bosques ancestrales.
Dos lagos y un río que los une
El lago Aluminé, cuyo nombre se traduce como “olla reluciente”, es el gran espejo de la villa: aguas transparentes de deshielo, islas cubiertas de bosque y playas de arena fina repartidas por la costa. Se navega en velero, lancha, kayak o canoa, y también es un clásico para la pesca deportiva.
Más íntimo, el lago Moquehue está a unos 1.090 metros de altura y lo vigila el cordón de la Bella Durmiente. En su costa crece la aldea de Moquehue, el lugar perfecto para pasar el día frente al agua. Los dos lagos se encuentran en La Angostura, a unos 4 km del centro cívico: un río de apenas 500 metros que se cruza por un puente de madera, con playas a ambos lados y una de las postales más lindas de la zona.
Qué hacer en Villa Pehuenia Moquehue
- Península de los Coihues: un paseo de 3,5 km que sale del centro y se mete en el lago Aluminé, ideal para hacer a pie o en bici. En el camino está el Mirador del Ciprés y la playa Radal Có, donde las dos costas casi se tocan.
- Cinco Lagunas (Quechu Lafquen): pasando el puente de La Angostura se entra al territorio de la Comunidad Mapuche Puel, que administra este circuito entre lagunas, bosque puro y playas. Las familias reciben a los visitantes con sus artesanías y su forma de cuidar el lugar.
- Mirador de las Antenas: en la falda del volcán Batea Mahuida, también en tierras de la comunidad Puel (se avisa y se abona el ingreso en la entrada). Desde arriba, la vista del lago Aluminé con sus islas es de las que no se olvidan.
- Circuito Pehuenia: unos 120 km de ruta escénica entre bosques de araucarias, el lago Moquehue, el cerro Impodi y los lagos Nompehuen y Ñorquinco, en el límite norte del Parque Nacional Lanín. Desde la zona del guardaparque salen senderos a cascadas como la Coloco.
- Rafting en el río Aluminé: octubre y noviembre son los meses de mayor caudal, cuando el río se vuelve una aventura para los que buscan adrenalina.
Primavera de aves, verano de playas
En primavera llegan los cauquenes, las gaviotas, los cormoranes, el pato de anteojos y las bandurrias, y en noviembre ya se ven parejas con crías en las playas de los lagos. Es temporada de mountain bike y trekking a miradores, con los últimos manchones de nieve en los cerros. Cuando llega el verano, el plan cambia: playa, kayak, paseos en velero y tardes enteras frente al agua.
Si te gusta comer bien, anotá también la Fiesta Nacional del Chef Patagónico, que vuelve en mayo de 2027.
Para planificar tu viaje
- Dónde queda: en el oeste de Neuquén, a unos 310 km de la capital provincial y muy cerca del paso fronterizo Icalma, con Chile.
- Cómo llegar: por tierra hay que ir primero hasta Zapala. Desde ahí, tres opciones: Ruta 13 (Primeros Pinos), 120 km con un tramo de ripio; Ruta 23 por Pino Hachado, 155 km; o Ruta 46 vía Aluminé, 210 km. Consultá siempre el estado de rutas antes de salir.
- En micro: hay servicios desde Neuquén y desde San Martín de los Andes.
- En avión: los aeropuertos más cercanos son Neuquén y Chapelco (San Martín de los Andes).
- Cuándo ir: se disfruta todo el año. Primavera para aves, rafting y senderos; verano para playas y lagos; otoño para los colores del bosque.
- Qué llevar: abrigo en capas aunque haga calor, protector solar, calzado para caminar, malla para el verano y efectivo para los accesos administrados por la comunidad mapuche.
Villa Pehuenia Moquehue es de esos lugares que te bajan las revoluciones apenas llegás. Un mate frente al lago, el viento entre los pehuenes y el silencio de la montaña: no hace falta mucho más para entender por qué todos los que la conocen quieren volver.
Foto: Municipalidad de Villa Pehuenia Moquehue.


