La historia
Emmanuel Herbin aprendió a cocinar entre los aromas de la cocina de su abuela, en Francia. Estudió gastronomía, trabajó en restaurantes de distintos lugares del mundo y en grandes casas de Buenos Aires, hasta que un viaje lo llevó al fin del mundo. Ahí se enamoró de los productos fueguinos: la centolla, la merluza negra, la trucha salvaje. Después de dos años en Ushuaia, en octubre de 1999 abrió su propio restaurante.
Chez Manu ocupa una casa de techo rojo sobre el camino que sube al glaciar Martial. Adentro, un salón cálido con techo de madera y ventanales de 180 grados mira la bahía, el canal Beagle y las montañas; hay un bar, una biblioteca con objetos de cocina antigua y un acuario de 1.500 litros con la fauna de la costa del canal: centollas, mejillones y almejas vivas. La cocina trabaja codo a codo con pescadores, buzos y productores de la isla, y se anima con ingredientes poco habituales, como erizos, langostilla, salicornia o pimienta magallánica.
Galería
Qué probar
- Centolla del canal Beagle, el producto estrella de la isla, en entradas y platos principales.
- Merluza negra, de carne blanca y sedosa, uno de los platos más pedidos de la casa.
- Corderito fueguino, con guarniciones de estación.
- Mejillones de bahía Brown y los sabores menos conocidos de la costa, como erizos y langostilla.
- Un vino de la cava de la casa para acompañar y un postre de inspiración francesa para cerrar.


