La historia
Todo empezó en los años 80 con una parrilla de apenas seis mesas, a metros del río Limay, donde el propio Alberto Pérez atendía el fuego y les servía carne a los camioneros que pasaban por la ruta. La clientela creció tanto que las mesas no alcanzaron, y el boliche fue mudándose hasta instalarse en el centro de Bariloche, donde hoy tiene dos parrillas y un local dedicado a las pastas caseras.
Alberto se convirtió en un personaje de la ciudad: hasta sus últimos años recorría mesa por mesa preguntando si todo estaba bien. Esa costumbre sigue siendo el sello de la casa, que hoy mantiene su familia con más de 35 años de oficio y el mismo estilo: carne de primera, porciones generosas y atención personalizada.
Qué probar
- Bife de chorizo, el corte insignia: jugoso, a punto o cocido. El parrillero viene a la mesa a tomarte el pedido.
- La famosa montaña de papas fritas, crocante y dorada, para compartir. Si preferís algo más liviano, hay ensaladas frescas y purés.
- En el local de pastas, la Lasagna Alberto (bolognesa, calabresa, jamón crudo, queso y verdura), ñoquis y sorrentinos hechos a mano con las recetas de la abuela María Teresa, oriunda de Udine.
- Para el final, la Copa Alberto: helado de crema americana, dulce de leche, crema y frambuesas.
Horarios: todos los días, de 12 a 15:30 y de 20 a 0
Teléfono: (0294) 443-4564 · Villegas: (0294) 443-1433 · Pastas: (0294) 440-1040


