Vista aérea de Puerto Blest con su muelle y la hostería rodeados de selva valdiviana, sobre las aguas turquesa del Brazo Blest del lago Nahuel Huapi
Excursiones y viajes · Río Negro

Puerto Blest: navegá hasta la selva del Nahuel Huapi

Una navegación por el Brazo Blest, la Cascada Los Cántaros y un alerce de más de 1500 años: el paseo lacustre clásico de Bariloche.

· 4 min de lectura

Un día entero sobre el agua y dentro del bosque más húmedo de la Patagonia argentina: la navegación a Puerto Blest y la Cascada Los Cántaros es el paseo lacustre por excelencia de Bariloche, y en primavera las cascadas bajan con todo.

Hay excursiones que se cuentan con fotos y otras que se cuentan con olores y sonidos. Puerto Blest es de las segundas: el ruido del motor que se apaga en una bahía quieta, el verde casi irreal del agua, el aroma a tierra mojada y a madera, y de fondo el rumor constante de los arroyos que bajan de la montaña. Es otra Bariloche, lejos del centro y de la costanera, metida en el corazón del Parque Nacional Nahuel Huapi, a pocos kilómetros del límite con Chile.

Qué es Puerto Blest

Puerto Blest es un pequeño puerto en el extremo del Brazo Blest, el brazo más importante del lago Nahuel Huapi. Lo rodea la selva valdiviana: un bosque frondoso, con coihues enormes, helechos, musgos y lianas, alimentado por las lluvias que descargan los vientos del Pacífico sobre la cordillera. No hay rutas que lleguen hasta acá: se llega navegando, y eso ya marca el tono de toda la experiencia.

En la bahía funciona una hostería histórica, heredera de una posada legendaria de los tiempos de los primeros cruces de la cordillera, con restaurante y un espacio más sencillo para comer algo a pocos metros del muelle.

Cómo es la navegación

El viaje arranca en Puerto Pañuelo, en la península de Llao Llao, al oeste del centro de Bariloche. Desde ahí, la embarcación toma rumbo al Brazo Blest en una navegación de alrededor de una hora, con cerros nevados a los costados y el lago cambiando de color según la luz.

En el camino se pasa frente a la Isla Centinela, donde descansan los restos del Perito Francisco Moreno, considerado el padre de los Parques Nacionales argentinos. Es uno de esos momentos en que el paisaje y la historia se cruzan: el hombre que donó las tierras para crear el primer parque nacional del país quedó para siempre en medio del lago que ayudó a proteger.

La Cascada Los Cántaros y el alerce milenario

Antes de llegar a Puerto Blest, el barco hace pie en Puerto Cántaros. Desde el muelle sale un sendero con pasarelas y muchos escalones que trepa entre la selva, con miradores sobre una seguidilla de saltos de agua. Es una subida corta pero empinada: tomala con calma y aprovechá cada balcón para mirar hacia atrás, donde el brazo del lago se abre entre las montañas.

Arriba espera el lago Cántaros, quieto y rodeado de bosque, y un alerce de más de 1500 años que impone silencio. Pararse al lado de un árbol que ya estaba ahí hace quince siglos es de esas cosas que no se olvidan. Con lluvia el sendero puede ponerse resbaladizo, así que conviene ir con buen calzado y estar atento al horario de regreso del barco.

Qué hacer en Puerto Blest

Ya en Puerto Blest el ritmo baja. Podés almorzar mirando la bahía, recorrer los senderos cortos del entorno o simplemente sentarte en el muelle a ver cómo cambian los colores del agua. Es un lugar para caminar despacio y respirar hondo.

Si querés estirar el paseo, existe la opción de seguir hasta el lago Frías: un tramo corto por tierra a través del bosque hasta Puerto Alegre y, desde ahí, una navegación breve sobre un lago de aguas verdes, alimentado por los glaciares del Cerro Tronador, que aparece imponente en los días despejados. El recorrido termina en Puerto Frías, puesto de frontera con Chile y parte del histórico Cruce Andino.

Combinala con otros clásicos de Bariloche

Como la salida es desde Llao Llao, Puerto Blest combina perfecto con un día de Circuito Chico, el Cerro Campanario o la navegación a Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes. Con tres o cuatro días en Bariloche podés sumar una caminata en el Cerro Catedral, que en primavera abre su ascenso peatonal, y armar una escapada completa de lagos, bosques y miradores.

Para planificar tu viaje

  • Cuándo ir: se hace todo el año. En primavera las cascadas vienen cargadas por el deshielo y en verano los días largos permiten disfrutar más tiempo en el puerto.
  • Dónde: Brazo Blest del lago Nahuel Huapi, Parque Nacional Nahuel Huapi, Bariloche, Río Negro.
  • Cómo llegar: las navegaciones salen de Puerto Pañuelo, en la península de Llao Llao. Muchas agencias incluyen el traslado desde el hotel; también se llega en colectivo urbano desde el centro.
  • Duración: hay opciones de día completo y de medio día, según el operador. La salida clásica de Turisur va de 10 a 17.
  • Costos extra: la entrada al Parque Nacional y la tasa de embarque se pagan aparte, en el puerto.
  • Qué llevar: calzado con buen agarre para los escalones de Los Cántaros, campera impermeable (en Blest llueve seguido), abrigo para la cubierta del barco, agua y protector solar.

Navegar hasta Puerto Blest es entrar a una Patagonia distinta, verde, húmeda y antigua, donde el agua marca el camino y los árboles cuentan siglos. Reservá tu lugar, subí a cubierta y dejá que el Nahuel Huapi te lleve hasta el fondo del bosque.

Foto: @turisurbrc.

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