La historia
Todo empezó hace más de 70 años, cuando Aldo e Inés dejaron Italia y eligieron Bariloche como su nuevo hogar. Entre lagos y montañas, y con una receta de chocolate bajo el brazo, abrieron Tronador, la primera chocolatería de la ciudad. Con el tiempo, su hijo Diego tomó la posta con apenas 19 años, mantuvo vivo el legado y lo llevó más lejos: así nació Rapanui, un nuevo capítulo con la misma pasión.
Hoy la casa central ocupa la esquina donde funcionaba el antiguo Hotel Italia, en plena calle Mitre. Adentro conviven la tienda de chocolates, la heladería, la confitería para desayunar o merendar y una sorpresa que pocos esperan: una pista de patinaje sobre hielo. Es una empresa familiar que ya va por la tercera generación y que sigue elaborando con el saber de siempre e ingredientes elegidos, algunos de la propia Patagonia.
Qué probar
- Franui: frambuesas bañadas en chocolate, el souvenir que todos piden que les traigas.
- Bombones y trufas artesanales, con almendras, avellanas, frambuesa o semillas.
- Chocolate en rama, de leche o blanco, el clásico barilochense.
- Helado artesanal, con el chocolate como protagonista.
- Una merienda en la confitería, con chocolate caliente después de un día de nieve o de lago.
Horarios: abre todos los días; confirmá el horario en su Instagram
WhatsApp: +54 2944 800433


