Porción de cheesecake tibio con masa de miel, salsa de calafate y frutos azules por encima
Recetas Patagónicas · Santa Cruz

Cheesecake tibio con masa de miel y salsa de calafate

Base de galletitas y miel, relleno cremoso de queso y limón y salsa de calafate, el fruto del sur. Un postre patagónico para servir tibio, paso a paso.

· 4 min de lectura

Una base crocante de galletitas de chocolate y miel, un relleno suave de queso blanco perfumado con limón y, arriba, la salsa de calafate, el fruto más famoso del sur. Es el postre ideal para cerrar un día de glaciares y viento: se sirve tibio, se corta fácil y tiene ese toque agridulce que solo da la Patagonia.

PORCIONES
6
TIEMPO
1 h 30 min
DIFICULTAD
Media
PLATO
Postre
Porción de cheesecake tibio con masa de miel, salsa de calafate y frutos azules por encima
Cheesecake tibio con masa de miel y salsa de calafate. Foto: FEHGRA – Gastronomía Regional Argentina.

El fruto que te hace volver

En el sur hay un dicho que todos los viajeros terminan escuchando: “el que come calafate, vuelve”. El calafate es un arbusto espinoso nativo de la Patagonia que en pleno verano se carga de bayitas negro azuladas, jugosas y agridulces. Es tan parte del paisaje que hasta le dio nombre a una ciudad: El Calafate, la puerta de entrada al Glaciar Perito Moreno, donde lo vas a encontrar en dulces, helados, licores y cervezas artesanales.

Esta receta forma parte del recetario de la Región Patagonia de la FEHGRA, que convocó al chef comodorense Pablo Soto, formado en Chubut y uno de los impulsores de la cocina de identidad patagónica. La idea es simple y tentadora: un cheesecake de los de siempre, con base de miel, que se termina con mermelada de calafate para darle sabor bien sureño a la merienda o al postre.

Rama de calafate con frutos verdes y uno maduro azul, El Chaltén, Santa Cruz Frente del Glaciar Perito Moreno sobre el Lago Argentino, Santa Cruz
Frutos de calafate en El Chaltén (Foto: Ezequiel Racker / iNaturalist, CC BY) y el Glaciar Perito Moreno, en El Calafate (Foto: Luca Galuzzi / Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.5).

Ingredientes

PARA LA MASA DE MIEL
  • 120 g de galletitas de chocolate
  • 60 g de manteca derretida
  • 65 g de miel (si es patagónica, mejor)
  • Manteca y harina para el molde
PARA EL RELLENO Y LA SALSA
  • 40 g de manteca pomada
  • 90 g de azúcar impalpable
  • 3 huevos y 1 yema
  • 260 g de queso blanco
  • 120 g de crema de leche
  • Ralladura de 1 limón
  • 45 g de harina
  • 80 g de mermelada de calafate
  • Un chorrito de almíbar (opcional)

Paso a paso

LA BASE DE GALLETITAS Y MIEL
1
Procesá las galletitas de chocolate hasta que queden como arena gruesa. Pasalas a un bol y uní con la manteca derretida y la miel hasta formar una pasta húmeda.
2
Enmantecá y enhariná un molde de unos 20 cm (mejor si es desmontable). Distribuí la mezcla en el fondo y apretala bien con el dorso de una cuchara para que quede pareja y compacta.
EL RELLENO, LA COCCIÓN Y EL CALAFATE
3
Prendé el horno a 160 °C. Batí la manteca pomada con el azúcar impalpable hasta lograr una crema clara y esponjosa.
4
Sumá los huevos y la yema de a uno, batiendo entre cada incorporación. Agregá el queso blanco, la crema de leche y la ralladura de limón, y mezclá hasta que no queden grumos.
5
Por último, incorporá la harina en forma de lluvia, con movimientos suaves y envolventes. Volcá el relleno sobre la base de galletitas.
6
Cociná a baño María directo en el horno durante 1 hora, hasta que el centro esté apenas firme. Dejá entibiar y desmoldá con cuidado.
7
Cubrí la superficie con la mermelada de calafate; si está muy espesa, aflojala con un chorrito de almíbar para que quede brillante y caiga por los bordes. Serví tibio.
Porción entera de cheesecake tibio con base de galletitas y miel, cubierta con salsa de calafate
Así queda el emplatado: base crocante, relleno cremoso y salsa brillante. Foto: FEHGRA – Gastronomía Regional Argentina.
EL DATO
Un arbusto que cuida la estepa

El calafate pertenece a la familia de los berberis y cumple un rol clave en el paisaje: sus espinas lo hacen resistente al pastoreo, crece en matas que frenan la erosión del suelo y funciona como cortina natural contra el viento patagónico. Y como en el sur nada se desperdicia, sus frutos terminan en dulces, jaleas, jarabes, helados y licores.

💡 Tips para que salga perfecta
  • Usá queso blanco firme y bien escurrido: así el relleno queda cremoso y no se humedece la base.
  • Para el baño María, envolvé el molde por fuera con papel aluminio y no abras el horno en la primera media hora.
  • ¿No conseguís mermelada de calafate? Funciona con una de arándanos o de maqui, aunque el sabor del sur es único. Y si podés, elegí una miel patagónica, como las de la zona de Puerto Madryn.
Rama de calafate con frutos maduros en la zona de Lago Argentino, Santa Cruz
Ramas de calafate cargadas de frutos en la zona del Lago Argentino. Foto: iNaturalist (CC0).

Receta adaptada por Patagonia Magazine a partir de Gastronomía Regional Argentina – Región Patagonia, de la FEHGRA (Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina) (@fehgra_ok), con recetas del chef Pablo Soto.

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