Una base crocante de galletitas de chocolate y miel, un relleno suave de queso blanco perfumado con limón y, arriba, la salsa de calafate, el fruto más famoso del sur. Es el postre ideal para cerrar un día de glaciares y viento: se sirve tibio, se corta fácil y tiene ese toque agridulce que solo da la Patagonia.

El fruto que te hace volver
En el sur hay un dicho que todos los viajeros terminan escuchando: “el que come calafate, vuelve”. El calafate es un arbusto espinoso nativo de la Patagonia que en pleno verano se carga de bayitas negro azuladas, jugosas y agridulces. Es tan parte del paisaje que hasta le dio nombre a una ciudad: El Calafate, la puerta de entrada al Glaciar Perito Moreno, donde lo vas a encontrar en dulces, helados, licores y cervezas artesanales.
Esta receta forma parte del recetario de la Región Patagonia de la FEHGRA, que convocó al chef comodorense Pablo Soto, formado en Chubut y uno de los impulsores de la cocina de identidad patagónica. La idea es simple y tentadora: un cheesecake de los de siempre, con base de miel, que se termina con mermelada de calafate para darle sabor bien sureño a la merienda o al postre.
Ingredientes
- 120 g de galletitas de chocolate
- 60 g de manteca derretida
- 65 g de miel (si es patagónica, mejor)
- Manteca y harina para el molde
- 40 g de manteca pomada
- 90 g de azúcar impalpable
- 3 huevos y 1 yema
- 260 g de queso blanco
- 120 g de crema de leche
- Ralladura de 1 limón
- 45 g de harina
- 80 g de mermelada de calafate
- Un chorrito de almíbar (opcional)
Paso a paso

El calafate pertenece a la familia de los berberis y cumple un rol clave en el paisaje: sus espinas lo hacen resistente al pastoreo, crece en matas que frenan la erosión del suelo y funciona como cortina natural contra el viento patagónico. Y como en el sur nada se desperdicia, sus frutos terminan en dulces, jaleas, jarabes, helados y licores.
- Usá queso blanco firme y bien escurrido: así el relleno queda cremoso y no se humedece la base.
- Para el baño María, envolvé el molde por fuera con papel aluminio y no abras el horno en la primera media hora.
- ¿No conseguís mermelada de calafate? Funciona con una de arándanos o de maqui, aunque el sabor del sur es único. Y si podés, elegí una miel patagónica, como las de la zona de Puerto Madryn.

Receta adaptada por Patagonia Magazine a partir de Gastronomía Regional Argentina – Región Patagonia, de la FEHGRA (Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina) (@fehgra_ok), con recetas del chef Pablo Soto.


